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sábado, 5 de octubre de 2013

Mala enseñanza

No te enseñan cómo amar a alguien. 
No te enseñan cómo ser famoso. 
No te enseñan cómo ser rico ni cómo ser pobre. 
No te enseñan cómo abandonar a alguien que amas. 
No te enseñan cómo averiguar qué piensa otra persona. 
No te enseñan qué decirle a alguien que se muere. 
No te enseñan nada que valga la pena.

Y, sin embargo, sigue siendo entretenido aprender más y más de las personas.

Listening to: Theatre of Tragedy – Image.

miércoles, 7 de agosto de 2013

Into destruction

El viernes pasado, su servidora estaba levemente muy borracha, puesto que la desesperación y el nerviosismo a veces la llevan a un punto de no-retorno. En ese punto de no-retorno, mientras comenzaba a beber su segundo vodka y fumaba un cigarro, tuvo una conversación consigo misma.

¿Me permitiré llevar a cabo una hermosa destrucción?, me pregunté. ¿Las destrucciones pueden ser hermosas?

Y es que, como he mencionado en alguna ocasión, hay un momento en donde destruyes para poder volver a reconstruir. Un momento donde aunque todo esté quemándose, sabes que tiene que volver a surgir, sea por sí mismo o a pulso. Y es ahí donde reí para mis adentros porque, en esa pregunta, me reconocí a mí misma, llevándome al punto de querer destruirme tanto, (...), tanto, que me fuerce a surgir de nuevo, como si fuese un fénix.

Mi discusión conmigo misma llegó a un punto circular y me callé mentalmente: sabía cuál era mi fundamento concreto y no tenía necesidad de repetirlo: yo había cambiado y lo mejor de ese cambio es saber que sigo sin parecerme a cualquiera que conozco. Esta falta de parecido es una de las cosas que me agradan y por eso me gusta discutir conmigo misma y otras personas: pone en evidencia quién soy yo misma, qué es lo que pienso y, sobre todo, me hace sentir aún más como yo.

Pero luego mi celular sonó avisándome de un mensaje y volví a preguntarme "¿Será que las destrucciones, incluso las mías, pueden ser hermosas?". ¿Qué ocurriría si me equivocase (una vez más)? ¿Y si el asunto no se trata de autodestrucción, sino de valores, y yo fuese una destructora de valores? Pues, un valor vulnerado y una ilusión desenmascarada suelen tener un cuerpo igual de mortificado: se parecen, y no hay nada más fácil que confundirlos.

Y mientras abrí la puerta de mi casa y pensaba en la destrucción de mundos, de valores y otras cosas, me llevé la mano a la cara preparándome para un último acto... o quizás no el último, pero sí el que cerraría un capítulo.

martes, 4 de junio de 2013

Dimensions about suicide

He estado pensando muchas cosas desde la semana pasada, pues un amigo de mis padres se suicidó. El tipo no me caía particularmente bien por muchos motivos, pero su muerte provocó una brecha en mi cabeza que aún no puedo tapar.

Mi padre estaba ciertamente molesto porque su amigo se haya matado y por una estupidez. Mi madre lloraba inconsolablemente, pensando que él dejaba a sus hijos, todos menores de 12 años, sobre todo a uno que nació en octubre del año pasado. Por mi parte, meh.

Primero, me molestó un poco toda esa parafernalia. De cierta forma, me molesta nuestra concepción occidental de la muerte, donde vemos que algo nos fue arrebatado. Un algo que no era nuestro, por cierto.

No entiendo cómo la gente sufre tanto por las muertes, es un egoísmo muy particular. El ciclo de la vida tiene un rumbo, ese rumbo implica morir también. ¿Es acaso tan difícil de entender?

Bueno, quizás sí es complicado de entender, pero yo, al sentir que no tengo nada que perder, simplemente no me doy por aludida.

Lo que me lleva a otro punto, uno donde puedo separar a los suicidas. ¿Cómo es esto? Cuando uno piensa en el suicidio, lo que quiere es matar el dolor, no la vida. Muchas veces, uno como suicida, sólo está concentrado en el dolor, en que no puede salir de un agujero, pero no te matas por distintos motivos como, por ejemplo, no saber cómo llevarlo a cabo o ponerte a pensar en tu familia, pero creo que uno de los principales es un cierto trato masoquista a ti mismo, donde piensas que, a pesar de que te duele, puedes llegar a soportarlo y te esfuerzas en ello.

Los otros suicidas, los que odian la vida, ya son otro grupo: uno que ha aguantado mucho tiempo el dolor. O, sencillamente, se desencantaron de todo de un día para otro y tomaron esa decisión. O hubo algo que los empujó a ello como tener una enfermedad grave y que no quieren soportar.

Este último grupo, ¿tendrá más valor que el primero? ¿o son más cobardes por no querer quedarse a enfrentar las cosas? Nadie podría decir en forma tajante qué es lo que son aunque, vamos, si usted nunca ha pensado en el suicidio como una opción/derecho, todo lo que estoy diciendo es una locura.

Sé que cualquier psicólogo o cualquier persona con dos dedos de frente podrá venir a refutarme todo lo que estoy diciendo, pero esto es una opinión personal (en estas circunstancias, creo que me puedo dar el lujo de tener lo que se consideraría una enfermedad mental y poder expresar mi opinión libremente, pero siempre respetando al otro). 

Y pues, ya qué más da. Sólo los suicidas frustrados pueden comprender el punto de vista de otros suicidas...

sábado, 30 de marzo de 2013

Lost in the Mist

Frío. El día está helado y afuera de la casa, acá en el campo, hay una niebla espesa que no te deja ver nada. Sé que es de día por la luminosidad, pero si no fuera por eso, sería algo perdido, atemporal.

No hay nada mejor que hacer. Las actividades "campestres" no son lo mío y la gente que está acá lo sabe, sin embargo, intentan que no me sienta inútil (¡já!) por lo mismo, por ser tan citadina que no entiendo la lógica que rige en un lugar donde las máquinas no dominan.

Salí un rato, pensando que eso me relajaría. No encontré nada más que niebla espesa. Podía ver mis pies, pero a los tres pasos no sabía dónde estaba. Me giraba para ver si había algún indicativo y nada. Estaba perdida. Cuarenta minutos perdida...

Cuando pude volver a casa, después de dar un par de vueltas en círculos, me apegué a la estufa de leña, como una lagartija buscando el calor. Mí tía apareció con chocolate caliente (el cuál apenas probé por el asco que me dio el aroma), mencionó que estaban preocupados, que estaban a punto de salir a buscarme. Nadie se había dado cuenta de que salí sino hasta que notaron mi no-presencia. Expliqué que no supe bien cómo volví a casa, porque me perdí (y un comentario gracioso sobre el cómo siempre me pierdo pues no sé ubicarme cardinalmente. No sé sobre este/oeste, norte/sur, ni nada parecido). Ellos habían creído que salí a buscar moras pero luego se fijaron de que no llevé mi canasto. No, no fue así, sin embargo, me encontré con las frutillas. Deben ser las últimas que quedan, pues la temporada ya está acabando y estaban casi podridas.

Estar perdida en la niebla me hizo pensar muchas cosas y, de repente, tenía que dejar de caminar pues estaba ocupada conmigo misma. Era como... una recreación de mi mente. Sobre el cómo estar ahora mismo en mi mente.

Desde hace años me jacto de que no poseo la oratoria necesaria para expresarme, pero sé escribir (y creo que lo hago bien). Desde hace años me jacto de que no suelo saber mucho del mundo exterior, pero el mundo interior (mi mente) para mí es muy claro; siempre tengo (o tenía) claro lo que siento. 

Y estar perdida me hizo pensar, ¿qué de cierto tiene eso? Estoy confundida. Estoy perdida, tanto mi cuerpo como mi mente. No sé en qué posición me encuentro. ¿Quiero seguir o quiero quedarme parada entre la niebla? ¿Va a brillar el sol para que me dé cuenta dónde estoy parada?

La niebla no es un estado climático, ahora está dentro de mí. Como si al respirar, me la hubiese comido. Se huele el frío, sabe a moho. Sabe a algo que empapa todo, que envuelve todo. Todo se deshace alrededor y ya no queda noción de nada.

Si todos se dan cuenta de que estoy perdida, ¿por qué no pueden venir a buscarme? ¿es porque tienen la esperanza de que yo misma encuentre mi camino?

Sólo ahora me doy cuenta de lo incómodo que es para los otros que yo esté perdida... y lo incómodo que es sentirme perdida en mi propio cuerpo.

Listening to: 新宿ゲバルト – シグナス (Shinjuku Gewalt – Cygnus).



viernes, 1 de marzo de 2013

Ragtime

Mueve los pies al ritmo de la música mientras lee un libro de Anaïs Nin. No los clásicos, no los diarios de vida eróticos. Sólo la locura, el surrealismo. Je suis le plus malade des surrealistes. Tus ojos son demasiado grandes y están demasiado llorosos para un ser humano.

Su ciudad dormía del lado derecho, aplacada entre pastillas que calmaban la ansiedad. Ya no quiere soñar. Para ser alguien que se preocupa de no olvidar la historia, se traiciona a sí misma. Quiere olvidar, quiere no soñar. Ya no quiere más sueños lúcidos y que los recuerdos la invadan. Tres horas de duermevela. La ciudad se cambia al lado izquierdo, porque ese fue su lugar en la cama.

La ciudad desató sus puentes y encendió una chimenea mentolada. Se da cuenta de lo que ha estado haciendo, de que la historia cambia, de que no puede volver atrás.

幾つの罰を耐えたら僕はもう一度零に戻れる?(How many punishments I have to bear before I can return to zero once more?)

El Ragtime. Recoge los harapos. Deja de rasgar el tiempo. Limpia la ciudad. Aseo y ornato. En uno de los extremos de la ciudad no hay árboles ni puentes ni pavimento. Es sólo una tierra desnuda, pisoteada, muerta. Flores hechas con pequeños adornos, tallos de alambres para una tumba. Una mujer las riega, los tallos están oxidados.

Lo nuevo no es nuevo, lo nuevo no es nuevo, lo nuevo no es nuevo. 
Me quedé dormida, me recogieron y me metieron a un saco. 
Lo nuevo no es nuevo, lo nuevo no es nuevo, lo nuevo no es nuevo.

¿Estoy completa? Los brazos, los ojos, las piernas, el pelo. Todo en orden. Tomo un paraguas  y siento el aroma ahumado de sus cigarros. Lloré su muerte e intenté pararme.

Se acaba el ragtime. Hora de recoger los harapos y recomponer todo. Recógete sola. Fue un interludio asqueroso (porque la obertura fue cuando la ciudad estaba decorada, no llovía y la tierra era fértil y fructífera), es hora de seguir el espectáculo.

Alguien tome mi mano y bailemos jazz.

Listening to: FLOPPY – 火の鳥 (Phoenix).

P.S: Algún día tendré que dejar las malas metáforas...

jueves, 21 de febrero de 2013

Melody call

En algunos países, como por ejemplo Japón, en vez del típico tono de llamado, existe la melody call: una canción que suena de manera intermitente hasta que el interlocutor responde a tu llamado.

Esta mañana me pregunté por esas canciones que suenan sin interrupción y que están ligadas al ser amado. Esas canciones que, de alguna u otra forma, te recuerdan a esa persona. Las escuchas en la radio, en la calle, en tu mente... y en esa melody call.

Hasta que un día dejas de oírla. Porque ya no puedes. Porque ya no tienes a quién llamar. Porque ya no responderá el teléfono ni te saludará. Y ya no suena dentro tuyo, porque no quieres recordar. 

De seguro volverás a escuchar la canción en la calle, en la radio. De repente la tararearás. Y los pensamientos volverán a tu mente: "Antes, escuchaba esta canción siempre y sonreía. ¿Cómo estará esa persona ahora?".

Cada vez que esperabas. Cuando te acostabas. La canción que sonaba cuando llamabas. Al final, podías escuchar la canción una y otra vez sonando, pero no van a agarrar el teléfono. No habrá una voz al otro lado de la línea.

El tiempo ha pasado. Si volviera a ese día, ¿hubiese dicho algo distinto o me hubiese comportado de otra manera? 

Y, wow. Cierto que ya todo terminó.

Pensando así, no es como un "me gustaba y mucho" sino un "incluso ahora, él me gusta mucho, demasiado, y quiero que esté bien".

... Y con eso en mente, escribo estas palabras.

El cielo es algo que todos tenemos en común, como el sol, la luna, las estrellas. Pero el cielo es distinto. Es vasto, ilimitado. Contiene emociones, porque sonríe y llora como nosotros.

A pesar del tiempo y la edad, el cielo nos mantiene a todos conectados. 

Un sonido que, sin querer, captaron mis oídos. Una trompeta. We haven't met but I'm the one hoping to get inside your loneliness... Memorias. Risas. Abrazos. Los recuerdos que, de alguna u otra manera, nos conectan y nos seguirán conectando. Melody call.

Listening to: AYABIE  彼方、繋がる空へ  (To the sky that connects to you, in the distance).

martes, 1 de enero de 2013

You can't do a short balance, do you?

Finalmente, ¿qué ocurrió con los propósitos de año nuevo del 2012? Muchas cosas resultaron   y otras no. Welp, no estuvo tan mal. Pudo haber sido peor, considerando que era el primer año en toda mi vida que intenté ponerme propósitos. Logré 18/29. Si me preguntan, no creo que haya sido un buen número, pues eso significa que conseguí un poco más de la mitad.

Haciendo un balance en general, como ayer, puedo decir que 2012 no fue un año tan malo. De hecho, tuvo muuuchas cosas buenas pero recién en el segundo semestre...

Enero y febrero estuvieron marcados por dramas sentimentales (del tipo amoroso) y porque estaba abrumada de clases. Sí, clases en verano, leyeron bien. Especialmente porque jamás me he echado un ramo, así que es realmente raro para mí no poder vacacionar como corresponde. Al menos, el 29 de febrero fue un día especial, eso lo recuerdo perfectamente.  

Marzo estuvo tranquilo. Ahí recibí mi lindo CD de AYABIE <3 más que eso, no hubo nada en especial puesto que estaba intentando que retomara la calma a mi vida luego de estudiar en verano.

Abril estuvo entretenido sólo por el hecho del cachorreo. La vuelta a clases no significó gran cosa y no temí mucho por mis ramos. Hasta ahora, la suerte (y mi inteligencia) me han sonreído y no he tenido que repetir ramos, siempre los paso aunque sea con el mínimo exigido.

Mayo tampoco pasó con mayores emociones. Más que nada, pruebas enormes y que exigían leer mucho, por lo cuál mi cabeza quedaba destrozada, pero la monotonía empezó a apoderarse de mi vida. 

Junio... Junio. En junio ya todo se empezó a ir a pique. No importándome que ese mes esté de cumpleaños, el sentirme abrumada, de nuevo, arruinó todo. No me sentía apoyada por la persona que más me importaba en ese momento, de hecho, sólo sentía que rogaba por su atención y él hacía caso omiso. No sentía apoyo de nadie (más que de dos personas que ni siquiera eran mi persona especial), temía quedarme sola y el suplicar nunca me ha gustado mucho.  

En julio ya estaba en un pozo. Las clases acabaron, pero no mis problemas sentimentales. Las cosas con cierta persona se rompieron aún más, al punto de despedirnos. Pero él, prácticamente, lo hizo en forma unilateral (sí, muy amable, ¿no?). Me resigné a perder, no importa. Él sólo... desapareció y ya.

En agosto, las cosas mejoran. Decidí darme una oportunidad a mí misma y arriesgarme, comenzando una relación con el que fuese mi mejor amigo. Fue muy raro pasar de julio a agosto, pues no sé de dónde saqué fuerzas para levantarme. Sólo sé que un día le dije a Manolo que me cansé y que voy a seguir adelante... y pasó.

Septiembre fue un mes de emociones intensas donde hice cosas que no pensé que haría. Lo disfruté mucho. Empecé a jugar LoLcito más seriamente y me acerqué a gente a quién estimo. Lo mismo en octubre, donde pude divertirme y desde esos meses que he comenzado a conocerme más a mí misma.

En noviembre comenzó de nuevo la época de pruebas, que me ponen un poco mal, finalizando en diciembre. Y diciembre, pues... nada. Sólo saboreo lo bien que resultó el segundo semestre.

Ahora bien, sé que el año empezó bastante agridulce pero ¿no es increíble poder comentar todo lo que pasó? De todas formas, si tuviera que revivir todo, lo haría, incluyendo el primer semestre porque, sin él, no disfrutaría tanto el segundo.

Dicho esto, bienvenido 2013. Debo comentar que odio los números impares y tú eres impar, pero eso no implica que no quiera que me trates bien.

Listening to: T.M. Revolution   臍淑女 -ヴィーナス- (Navel Lady -Venus-)

lunes, 31 de diciembre de 2012

We say goodbye, 2013 says hello

23:09. Hora de la última entrada del año, hecha media a la rápida, pero con cariño pues no fue un mal año. 

Hubo un antes y un después. El año empezó como empezaría cualquier año, de hecho, hasta un poco frívolo, pues sólo tenía en mente a una persona. A medida que pasaron los días todo fue mejorando hasta que se tornó excelente. Luego, todo se enfrió de nuevo.

Primer semestre, acabado. Un semestre donde reinó la monotonía aunque intenté hacerlo bien. Sólo necesitaba un apoyo que creí tener pero que... eh... no resultó del todo.

El quiebre del primer semestre me destrozó. Todos podían ver lo hundida que estaba, tirada en el suelo, llorando y mirando el techo, esperando a que llegara un meteorito y me aplastara.

El segundo semestre estuvo excelente. Con ayuda de mis amigos, a quienes amo, todo mejoró. Sobre todo del que es mi mejor-mejor-mejor-amigo-en-todo-el-mundo-mundial (AKA Pololi. Vamos, que es mi mejor amigo pero le tengo ganas).

Este semestre estuvo lleno de diversión, risas, salidas. Jugamos mucho LoLcito, he mejorado. Nos reímos y tenemos nuestro grupo de loleros. 

Quiero agradecerles de todo corazón. Este año ha sido uno importante para mí. He cambiado mucho y me he dado cuenta de ello. Ya no soy la persona muy tímida que solía ser, he aprendido a confiar más en la gente. Creo que mi confianza en mí misma ha incrementado, me siento mejor conmigo. Creo que sin el apoyo de ustedes, de quienes me leen, me tienen estima y me quieren, esto no hubiese sido posible.

¡Ah! ¡No puedo llorar! Contengo un poquito las lágrimas al escribir esto, me emociona darme cuenta de mis cambios, que han sido para mejor.

El próximo año, trabajaré para ser mejor persona. Mucho mejor que ahora. Para superarme día a día y que, quienes me conocen, sientan orgullo de mí. ガンバッテネ! 

No quiero dejar mensajes personalizados porque siento que sería una falta de respeto y mi memoria de pez dorado siempre hace que olvide a alguien, sólo les quiero dar las gracias.

Por cierto, aún no tengo resoluciones para el 2013. ¿Alguien sí? Sólo quiero vivirlo al máximo, tal y como ahora, ¿o es mucho pedir? Tee-hee~!

Listening to: Psysalia Psysalis Psyque - Tokyo+Lolita.

viernes, 28 de diciembre de 2012

About not forgetting

Ya casi es fin de año y está llegando la hora de hacer recuentos y todas esas cosas que la gente suele hacer. Pero, antes de someterme al recuento personal, necesito escribir sobre cosas específicas que he estado pensando estos tres últimos días.

Comenzaré diciendo algo que muy pocos saben/sabían: desde que tengo a Pusheen (mi notebook) llevo una especie de diario de vida en el computador. Pusheen fue regalada hace dos navidades atrás. Ya está bastante obsoleta por lo demás; no puedo jugar LoLcito como corresponde, por ejemplo (pero eso es una historia aparte). Volviendo al tema, el tiempo que llevo con Pusheen ha sido para escribir mucho: ¡son dos años de anotaciones! Es bastante, sobre todo porque he separado mis escritos por año y cada uno tiene más de 200 páginas.

Pero, el miércoles decidí algo...

Le mencioné a Manolo algo que había dado vueltas en mi cabeza, sobre mi primer semestre amoroso de este año, haciendo alusión a una persona específica (que apodaremos... idk, como que no me quiero mojar las manos, realmente). Mencioné pensamientos random, como la manera en que alguien te puede borrar así como así de su vida. Él mencionó que ese tipo de gente le molestaba, porque uno no olvida las cosas así como así, especialmente si fue alguien importante para ti.

Y, lo primero que se me vino a la mente fue el diario. El diario lo empecé como una manera de no olvidar (pues, quién me conozca, sabe lo despistada y olvidadiza que soy), ni los hechos ni lo que sentí al respecto de las situaciones. También lo hice como una forma de desahogarme de las cosas. Muy pocas veces el diario era lineal, algo así como "hoy me desperté, comí X, fui a la universidad, volví, dormí", sino que se basa en percepciones personales. Sí, hablo de los hechos pero también hablo de mí misma, mis emociones y mis pensamientos. Habían ocasiones donde escribía más de tres veces en un día.

Así que me puse a leer entradas azarosas, nada muy importante. Pero me dí cuenta de algo que no había pensado: Uno no olvida a la gente de la nada, ni tampoco los hechos. Si las cosas son importantes, entonces no hay forma de olvidarlas. Si las personas son importantes para uno, siempre van a estar presentes. 

Quizás nadie más vaya a recordar ciertos hechos, sólo yo. Pero mientras para mí sean importantes y yo los tenga presentes, no tendrá nada de malo. Si olvido algo es que, quizás, no era algo tan genial como yo creía o no me marcó tanto como pensé.

Leí unas cuantas entradas, saqué unas importantes para dárselas a cierta persona y escribí la última, despidiéndome de mí misma, anotando esto mismo. Creo que el darme cuenta es un paso importante para el próximo año: ¿para qué quiero escribir las cosas? ¿para no olvidar? ¿para qué quiero escribirlas si puedo vivirlas?

El objetivo del próximo año también será anotar todo, pero como imágenes en mi cabeza y vivir todo al máximo siempre que se pueda. El diario no me extrañará aunque, para mí, despertar hoy y saber que no tengo que escribir más es una sensación extraña.

Bueno, quizás ya encontraré algo más en qué entretenerme...

Listening to: Dido – Hunter. 

domingo, 2 de diciembre de 2012

There's a lot of metaphysics in thinking about dreams

Ha pasado un buen rato desde que no abro mi blog, ¿casi unos cuatro meses? Desde cierta decepción que me llevé, no volví a pensar ni escribir nada, aún cuando el escribir es una de las pocas maneras que tengo de desahogarme. No suelo hablar del todo bien de mi emocionalidad, más que nada porque hay algo que me hace creer que, cada vez que abro la boca para alguna queja/hablar de mis emociones, molesto a la persona a quién me dirijo.

Pero ya no más. Yo misma me he dado cuenta de que es necesario para mí escribir, casi tanto como respirar. Si bien, actualmente soy feliz, no impide que creo que puedo sentirme aún más plena escribiendo.

Les contaré que, a pesar de todo, no he hecho otra cosa que soñar. En las últimas entradas que hice antes de desaparecer, lo único en lo que pensé fue "debo dejar de ser tan soñadora, sino cosas malas ocurrirán", pero no puedo evitar soñar.

Soñar ha sido el sentido de mi vida, nunca he tenido otra gran preocupación que no sea mi vida interior, esa donde abro una ventana dentro de mí y cultivo todo lo que deseo. No me baso en mi cuerpo ni en lo sensual (de los sentidos) para poder vivir, sino en recolectar la información y guardarla en los estantes de mi interioridad.

Nunca he pretendido ser más que una soñadora. Casi nunca presto atención a quienes me dicen que debo dejar eso de lado y vivir. Siempre he pertenecido a donde no estoy y lo que no puede ser. Todo es mío dentro de mí.

Nada le he pedido a la vida más que pasara sobre mí en forma ligera. Al amor no le pedí más que fuera un sueño remoto, algo que pudiese disfrutar pero sin que me golpeara en la cara (pues muchas veces me asustaba la idea de sentir algo tan arraigado dentro de mí). Me enamoraba la idea de enamorarme del amor, mas no vivir amando al punto de darlo todo de mí.

Mi manía de crear un mundo falso, un mundo de espejos luminosos donde los sueños son posibles me sigue acompañando y, de seguro, sólo cuando muera, ese mundo dejará de existir. Pero, es curioso, pues ahora existen muchos mundos dentro de mí.

Antes, el mundo luminoso no se tocaba con el mundo real, pues era contaminante. ¿Quién quiere guerras dentro de sí? ¿Quién quiere vivir para siempre? 

Ahora, siento el amor como algo arraigado y no me asusta, por más que a veces haya un nudo en la garganta que me hace preguntar cómo soy capaz de sentir algo así.

Ahora, el mundo real y el mundo de mis sueños pueden coexistir en armonía. Sigo soñando, sí, pero vivir es ser otra persona. Sentir algo como lo sentí ayer no es posible, es recordar lo que sentí ayer, como el cadáver vivo que ha venido hasta el hoy. Cada día siento algo nuevo, algo distinto, algo que me llena de vida. Ya no puedo sentir como ayer, pues no es más que una remembranza, no un sentimiento real.

Ser una nueva persona con cada madrugada. Es así el cómo puedo poseer imperfectamente lo que soy en la actualidad...

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Heh. Releyendo todo, ¿no pareciera que realmente extrañé escribir? Sí, también pienso que sí. Al parecer, hay mucha metafísica en hablar del mundo de mis sueños. 

martes, 31 de julio de 2012

The only escape is sleep

Anoche me quedé tirada en el suelo, una vez más, mirando el techo. Usualmente no veo nada especial, ni siquiera arañas pero acostumbro a tirarme ahí, es como una analogía de lo que pasará cuando ya no respire: estaré tirada en un lugar vacío, helado. Es hasta cierto punto reconfortante el cómo uno sabe cómo terminarán las cosas. ¿Es como spoilearse la vida? Suena hasta gracioso.

Mi madre veía una teleserie (no sé cuál pues estaba concentrada en la mota de polvo posada en el techo). Alguien dijo "Sonríe, aunque sea una mentira". También fue gracioso. Es como intentar crear una falsa emoción bajo un cielo gris cubierto de nubes. Cuando las nubes desaparezcan, ¿qué quedará? Al fin y al cabo, el pasado siempre está pasado. No puedes fingir una emoción, es como negar un vacío monocromático, como negar que ese cielo está cubierto de nubes. Es solo niebla y piezas rotas de un puzzle sin resolver. Un lugar al que no se puede volver. 

Luego, la mitad de una pastilla. Un largo y profundo, muy profundo sueño. Pero es un sueño sin colores, sin descanso, sin imágenes. La nada misma. Es sólo cerrar los ojos y descansar (porque no descanso). Lamentablemente, de nuevo estoy despierta.

Ahora, la niebla es demasiado espesa, demasiado fría. Cargada de la falta de emociones que caracterizan solo a unos pocos, a esa gente especial que ya no quiere nada con la vida, que son simplemente misántropos. Es mejor que no vuelvan a llamar mi nombre, ya no existo: me he unido, sin darme cuenta, a esas personas que menciono. Total, si no hay sueños, no hay identidad.

Y ahora... recuerdo lo que me dijo un profesor de Lenguaje y Comunicación: En una tragedia, necesariamente hay muerte.

domingo, 13 de mayo de 2012

Hedgehog's Complex [30 días - 300 palabras]


Ugh, todo botado (una vez más). Universidad. Poco tiempo. ¿Pajita? A lot, dudes. Pero igual escribo, porque me gusta. Si no lo he hecho antes es sencillamente porque no logro concentrarme bien y el tiempo es escaso. Lo termino ocupando para relajarme o para estudiar. Puto plan de estudios que hace que deba estar toda la tarde en la universidad. De hecho, con este post quisiera comprometerme a algo. Quiero retarme a mí misma y hacer algo como 30 días – 300 palabras, como se lo vi a @Lidialost en su blog. No creo que tenga que explicar mucho, ¿o sí? Hoy mismo comenzaré. Si todo sale como lo planeado, terminaría el 13 de Junio (un día después de mi cumpleaños, hahaha).

El primer tema es uno que me ha pasado desde esta semana en la cabeza y es la vez que fui al psicólogo. Fue una experiencia extraña y casi religiosa (?). Tenía 16 y fue como si fuese a tomar café con un amigo. Me senté, le ofrecí galletas al psicólogo y nos miramos largo rato a los ojos. No parpadeé en ningún instante y luego él rió. Hablamos largo y tendido, pasando por filosofía, psicología y otros temas que no recuerdo bien. Luego, su “diagnóstico” fue que sufría de Complejo de Erizo y un poco de misantropía. La misantropía es discutible, pero el complejo fue lo que me llamó la atención.

El “Complejo de Erizo” que consiste en que ciertos individuos se recubren de una serie de mecanismos de defensa (las púas) para mantener alejados a los que les rodean, ya sea por tener una autoestima tan baja que consideran que todos los que les rodean son posibles agresores, o bien porque quieren ocultar su verdadero yo. Con ello consiguen una imagen totalmente contraria a la que realmente tienen. Dureza, antipatía, ¿misantropía?, cuando en realidad ocultan un interior tierno y sensible que necesita cuidados y cariño. El problema del erizo es que cuando quiere iniciar un acercamiento sus propias púas le alejan y sin quererlo se encuentran solos, se automarginan.

Esa fue mi adolescencia y aún, hoy en día, ese complejo existe. Ahora que lo analizo, muchas veces me he encontrado pensando que el resto de la gente se acerca a mí para hacerme daño y por eso prefiero comportarme en forma fría. But, anyway, who cares? La gente es gente porque es variada y, si bien, muchas veces me he sentido sola, hay otras tantas donde las personas han logrado traspasar mis mecanismos de defensa y conocerme realmente.

Oops, más de 400 palabras… Algo me dice que este reto, con 300 exactas, no funcionará.

Listening to: Pizzicato Five – Sweet Soul Revue.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Schadenfreude

Schadenfreude. Palabra de origen alemán sin una traducción exacta en español. Yo la defino un poco como el sadismo y la acción de regocijarse con el sufrimiento de otros.

Todos hemos sentido un especial Schadenfreude alguna vez no se hagan los tontos.

El otro día, por ejemplo, estaba con (mi) alguien y otra persona que ha estado diciendo cosas horribles de él y mías, algunas sin muchos precedentes (típico caso de "hablo mal porque me viene en gana"). Esta persona estaba molesta por cierta situación que había ocurrido (no quiero ahondar mucho, puesto que no vale la pena ventilar ciertos problemas). Ese día, la persona se molestó por algunas cosas que habían pasado y se marchó hastiada. Por mi parte, aunque suene fatal, sentí un gran Schadenfreude.

¿Otra situación? Estos días había tenido problemas con ciertos amigos, que se atrevieron a ocuparme de excusa para algo donde yo no tenía nada que ver. Ocurrieron ciertos malentendidos (que provocaron gran molestia en mí, valga decir) y, finalmente, muchas cosas se han resuelto y ellos están quedando como los malos de la película. Como estoy molesta con ellos, Schadenfreude de nuevo (si no estuviese molesta, conociéndome, simplemente me sentiría mal e intentaría consolarlos... pero hoy no).

Y podría seguir relatando cosas de dicha índole, en las que se repite la exquisita y placida sensación.

Digo, la envidia es horrible, que sensación más fea, ¡no se la deseo a nadie!, pero el Schadenfreude... el Schadenfreude… ¡Que palabra más esplendida! ¡Que placeres tan hermosos, misteriosos y sublimes produce! 

Lo curioso es lo siguiente: no soy de las que odian, a mí me cuesta mucho hacerlo, puesto que odio más a las actitudes que a las personas. Pero hay veces donde no puedo separar uno de otro, así que el Schadenfreude es mi única venganza posible: una venganza donde yo no muevo ningún dedo, pero el ver que el otro está abajo me regocija.

Ah, de lo que se pierde la gente de buen corazón...

Listening to: té - Also love and faith keep up with a daily small deed.

domingo, 19 de febrero de 2012

Everything is changing

 Cuidado, entrada muy larga y, quizás, no entiendan las cosas y 
les de flojera leer... no digan que no les advertí.

Finalmente, los cambios en el super rinconcito de Noburin, llamado blog, llegaron, todo gracias a @hipsteroboc, quien suele aguantarme todos los caprichos y reclamos que tengo, especialmente porque soy bastante jodida respecto al blog hacer labores de diseñador gráfico personal y me ayuda a dejar bonito y decorado, haciendo que me sienta cómoda en el proceso (En serio, gracias por todo, Denshis :3!).

Supuestamente, hoy quería hablar de cosas tiernitas como gatitos and all that fluffy stuff para hacer que me extrañen, puesto que mañana me iré a La Serena (en el norte de Chile... playa ¡ugh!, aunque intentaré traer fotos), pero a cambio, hablaré de los super-duper cambios de Gothic Party Speed Session a Electric Moon Light.   

Primero, los cambios en el blog ya lo había anunciado, por lo cuál no debería ser sorpresa para nadie (además, ¡miren que lindos colores! ♥), pero debo decir que sólo hoy me decanté por este nombre. Los días pasados, estuve pensándolo mucho y mi primera opción era ponerle Merry-go-Round (por favor, no se quejen de que sólo puedo poner nombres de canciones de ayabie...), pero nunca encontré una imagen que me gustara realmente y representara lo que yo quería para el concepto que tengo de Merry-go-Round.

Sé que esto no tiene que ver mucho, pero quiero explicarlo. Para mí, aparte de que Merry-go-Round signifique Carrusel, representa la vida. Que es un ir y venir constante, que sigue y sigue. Que eso es de lo que habla una buena-para-nada como yo. Y que disfruto que sea así, que sea un Merry-go-Round en el cuál no sé dónde terminaré ni tampoco sé qué pasará con los otros. 

Hay una parte de la canción que dice "We're all soaked through but let's just laugh / For today's a happy party too. Spinning round and round and round / All light and airy and light" y me encantó. Era olvidarse de los problemas y reír porque hoy también era una fiesta. ¿Fiesta? ¿Y qué hay que celebrar? Pues... ¿eso qué importa? Sólo celebrar y ya. Y eso que ni siquiera les he hablado de lo mucho que disfruté de las caras de Yumehito en el video, de que me gusta cómo le sienta esa chaqueta y que se ve sexy como rubio, kya kya~

Ahora, pasando particularmente a Electric Moon Light, la historia es sencilla y complicada. Este título era la segunda opción. Antes (hablo de más de cuatro meses atrás), era una canción que me traía tranquilidad y que me provocaba un nudo en la garganta de lo hermosa que la encontraba. Alguna vez, fue una canción que terminé dedicando a una persona y, por su culpa, no podía seguir escuchándola sin llorar, aún cuando decía todo lo que sentía respecto a ella.  E incluso, fui tratada de melodramática por lo mismo (aunque a mí poco me importó, ya que seguí siendo fiel a lo que pensaba fervientemente).

Pero, ahora, los problemas están resueltos. El pasado, al fin, está en calma. La muestra de ello fue que hoy escuché la canción y tomó otro sentido. Antes, veía simplemente un grito desesperante, una pregunta eterna y sin respuesta, una queja apesadumbrada y hoy, casi mágicamente, tomó matices distintos: de un nuevo comienzo, de la oportunidad que se tiene que dar la gente y que hay que agradecer a los recuerdos, porque con ellos uno es lo que es en la actualidad. Y no hay que temer a nada, especialmente si tienes alguien a tu lado para soportarte y respaldarte.

Electric Moon Light o Del cómo las cosas pueden cambiar según cómo se visualicen.

Espero, aprovechando de mencionar, que de quién estoy hablando lea esto y entienda el cómo veo las cosas ahora. Que pueda escuchar la canción y pueda intentar encontrarle el significado que ha tomado ahora para mí. Y que sepa le agradezco todo lo que ha hecho por mí, como también lo que no ha hecho. El no haber hecho las cosas ha ayudado a mi determinación y también me ha ayudado a crecer como persona, aunque pueda sonar ridículo. Gracias por absolutamente todo, en especial por ser quién eres. Sabes que te quiero así, tal y como eres. 
 
Y gracias a todos ustedes, por apoyarme en todo y entenderme... o aparentar que lo hacen. Eso hace que alguien como yo siempre se mantenga cuerda.