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martes, 30 de abril de 2013

葬世に我を忘れる [I forget myself in the burial world]

El verbo es 我を忘れる. El verbo es olvidarse de uno mismo. La palabra es Ware, el yo arcaico. La palabra es desconocida y, sin embargo, ¿cuántas veces la has visto ya? ¿cuántas veces la has vivido en carne propia?.

Al final no sé qué hice. No sé si me estoy olvidando o ya me olvidé de mí. No sé si el verbo se siente, se aplica o de un estado pasé a otro. Mi mente se oxida y al final olvido las cosas, así soy yo.

Los escenarios no cambian, se quedan estáticos. Los que cambian son las personas. Y, sin embargo, yo no sé qué pasa conmigo. Quiero auto-destruirme tanto, tanto, (...), tanto que ya no quede ningún vestigio de mí, que llegue al punto de no reconocerme y así poder renacer como un fénix.

Pero ya me destruí. Tenía claro que eso iba a pasar. Y, estando en cenizas, no entiendo por qué ahora mismo ya no puedo salir de ahí, no puedo seguir. Por qué no puedo levantarme y por qué sólo miro como todo se rompe a mi alrededor sin poder hacer nada (o, más bien dicho, estando estática: sin querer hacer nada).

Mientras soy asesinada por una mano, me olvido de mí misma una y otra vez en un mundo quemándose. Incluso ahora, el mundo se tiene que destruir. Es lo adecuado, es lo que tenía que pasar.

Y ahora, ¿qué...? Nada, si realmente no puedo ni pensar bien...

Listening to: GalapagosS – 葬世 (Burial World)

sábado, 30 de marzo de 2013

Lost in the Mist

Frío. El día está helado y afuera de la casa, acá en el campo, hay una niebla espesa que no te deja ver nada. Sé que es de día por la luminosidad, pero si no fuera por eso, sería algo perdido, atemporal.

No hay nada mejor que hacer. Las actividades "campestres" no son lo mío y la gente que está acá lo sabe, sin embargo, intentan que no me sienta inútil (¡já!) por lo mismo, por ser tan citadina que no entiendo la lógica que rige en un lugar donde las máquinas no dominan.

Salí un rato, pensando que eso me relajaría. No encontré nada más que niebla espesa. Podía ver mis pies, pero a los tres pasos no sabía dónde estaba. Me giraba para ver si había algún indicativo y nada. Estaba perdida. Cuarenta minutos perdida...

Cuando pude volver a casa, después de dar un par de vueltas en círculos, me apegué a la estufa de leña, como una lagartija buscando el calor. Mí tía apareció con chocolate caliente (el cuál apenas probé por el asco que me dio el aroma), mencionó que estaban preocupados, que estaban a punto de salir a buscarme. Nadie se había dado cuenta de que salí sino hasta que notaron mi no-presencia. Expliqué que no supe bien cómo volví a casa, porque me perdí (y un comentario gracioso sobre el cómo siempre me pierdo pues no sé ubicarme cardinalmente. No sé sobre este/oeste, norte/sur, ni nada parecido). Ellos habían creído que salí a buscar moras pero luego se fijaron de que no llevé mi canasto. No, no fue así, sin embargo, me encontré con las frutillas. Deben ser las últimas que quedan, pues la temporada ya está acabando y estaban casi podridas.

Estar perdida en la niebla me hizo pensar muchas cosas y, de repente, tenía que dejar de caminar pues estaba ocupada conmigo misma. Era como... una recreación de mi mente. Sobre el cómo estar ahora mismo en mi mente.

Desde hace años me jacto de que no poseo la oratoria necesaria para expresarme, pero sé escribir (y creo que lo hago bien). Desde hace años me jacto de que no suelo saber mucho del mundo exterior, pero el mundo interior (mi mente) para mí es muy claro; siempre tengo (o tenía) claro lo que siento. 

Y estar perdida me hizo pensar, ¿qué de cierto tiene eso? Estoy confundida. Estoy perdida, tanto mi cuerpo como mi mente. No sé en qué posición me encuentro. ¿Quiero seguir o quiero quedarme parada entre la niebla? ¿Va a brillar el sol para que me dé cuenta dónde estoy parada?

La niebla no es un estado climático, ahora está dentro de mí. Como si al respirar, me la hubiese comido. Se huele el frío, sabe a moho. Sabe a algo que empapa todo, que envuelve todo. Todo se deshace alrededor y ya no queda noción de nada.

Si todos se dan cuenta de que estoy perdida, ¿por qué no pueden venir a buscarme? ¿es porque tienen la esperanza de que yo misma encuentre mi camino?

Sólo ahora me doy cuenta de lo incómodo que es para los otros que yo esté perdida... y lo incómodo que es sentirme perdida en mi propio cuerpo.

Listening to: 新宿ゲバルト – シグナス (Shinjuku Gewalt – Cygnus).



jueves, 21 de febrero de 2013

Melody call

En algunos países, como por ejemplo Japón, en vez del típico tono de llamado, existe la melody call: una canción que suena de manera intermitente hasta que el interlocutor responde a tu llamado.

Esta mañana me pregunté por esas canciones que suenan sin interrupción y que están ligadas al ser amado. Esas canciones que, de alguna u otra forma, te recuerdan a esa persona. Las escuchas en la radio, en la calle, en tu mente... y en esa melody call.

Hasta que un día dejas de oírla. Porque ya no puedes. Porque ya no tienes a quién llamar. Porque ya no responderá el teléfono ni te saludará. Y ya no suena dentro tuyo, porque no quieres recordar. 

De seguro volverás a escuchar la canción en la calle, en la radio. De repente la tararearás. Y los pensamientos volverán a tu mente: "Antes, escuchaba esta canción siempre y sonreía. ¿Cómo estará esa persona ahora?".

Cada vez que esperabas. Cuando te acostabas. La canción que sonaba cuando llamabas. Al final, podías escuchar la canción una y otra vez sonando, pero no van a agarrar el teléfono. No habrá una voz al otro lado de la línea.

El tiempo ha pasado. Si volviera a ese día, ¿hubiese dicho algo distinto o me hubiese comportado de otra manera? 

Y, wow. Cierto que ya todo terminó.

Pensando así, no es como un "me gustaba y mucho" sino un "incluso ahora, él me gusta mucho, demasiado, y quiero que esté bien".

... Y con eso en mente, escribo estas palabras.

El cielo es algo que todos tenemos en común, como el sol, la luna, las estrellas. Pero el cielo es distinto. Es vasto, ilimitado. Contiene emociones, porque sonríe y llora como nosotros.

A pesar del tiempo y la edad, el cielo nos mantiene a todos conectados. 

Un sonido que, sin querer, captaron mis oídos. Una trompeta. We haven't met but I'm the one hoping to get inside your loneliness... Memorias. Risas. Abrazos. Los recuerdos que, de alguna u otra manera, nos conectan y nos seguirán conectando. Melody call.

Listening to: AYABIE  彼方、繋がる空へ  (To the sky that connects to you, in the distance).

martes, 31 de julio de 2012

The only escape is sleep

Anoche me quedé tirada en el suelo, una vez más, mirando el techo. Usualmente no veo nada especial, ni siquiera arañas pero acostumbro a tirarme ahí, es como una analogía de lo que pasará cuando ya no respire: estaré tirada en un lugar vacío, helado. Es hasta cierto punto reconfortante el cómo uno sabe cómo terminarán las cosas. ¿Es como spoilearse la vida? Suena hasta gracioso.

Mi madre veía una teleserie (no sé cuál pues estaba concentrada en la mota de polvo posada en el techo). Alguien dijo "Sonríe, aunque sea una mentira". También fue gracioso. Es como intentar crear una falsa emoción bajo un cielo gris cubierto de nubes. Cuando las nubes desaparezcan, ¿qué quedará? Al fin y al cabo, el pasado siempre está pasado. No puedes fingir una emoción, es como negar un vacío monocromático, como negar que ese cielo está cubierto de nubes. Es solo niebla y piezas rotas de un puzzle sin resolver. Un lugar al que no se puede volver. 

Luego, la mitad de una pastilla. Un largo y profundo, muy profundo sueño. Pero es un sueño sin colores, sin descanso, sin imágenes. La nada misma. Es sólo cerrar los ojos y descansar (porque no descanso). Lamentablemente, de nuevo estoy despierta.

Ahora, la niebla es demasiado espesa, demasiado fría. Cargada de la falta de emociones que caracterizan solo a unos pocos, a esa gente especial que ya no quiere nada con la vida, que son simplemente misántropos. Es mejor que no vuelvan a llamar mi nombre, ya no existo: me he unido, sin darme cuenta, a esas personas que menciono. Total, si no hay sueños, no hay identidad.

Y ahora... recuerdo lo que me dijo un profesor de Lenguaje y Comunicación: En una tragedia, necesariamente hay muerte.

lunes, 30 de julio de 2012

Today I woke up with no intentions to exist

Lately, I do this a lot...

Oh, mi pequeño blog. Hace mucho que lo tenía botado y me da una tristeza infinita de sólo pensar que lo toco cuando estoy necesitada. Es una lástima. Mancho sus páginas, sus entradas, con la ausencia de mis emociones y con mis problemas. ¿Acaso no puedo contar cosas interesantes, entretenidas?


Hablando de cosas interesantes y entretenidas, hace un tiempo compré una pequeña llave de oro y la envié fuera de Chile. Me pregunto si a quién le llegó la tendrá presente en su memoria pues hoy mi madre me comentó que me llamaron esta mañana mientras yo dormía para avisar que había llegado la cerradura combinada a esa llave, pero en aros, no en un broche o un dije como esperaba. Oh, la ironía. Me río con tristeza mientras lo escribo pues, sea en el motivo que sea, ya no la necesito. O puede que no la necesite, realmente no lo sé porque ni yo misma lo entiendo. Supongo que... igual los compraré cuando lleguen de la manera que espero. 

En fin, no creo que pueda ordenar mis pensamientos en este instante así que no me esforzaré mucho en ello. ¿No creen que es lindo cuando uno tiene un revoltijo mental? Cuando escribes, todo sale vomitado o simplemente no sacas nada de verdad de tu cabeza como pretendes. Eso es lo que me ocurre a mí ahora.

Y ahora, un pequeño algo (quería hacer un haiku pero no me resulta) para que se regocijen en mi... en mi... en el arte frustrado que sale cuando yo también lo estoy. 

Las lágrimas y la sangre que provocaban las rosas se mezclaban
en sus pequeños puños.  
Todo estaba siendo apartado.

Agarraba puñados de tierra
que se quedaban en la tierra.

Dijo un nombre... que ya nunca le iba a ser contestado.

sábado, 2 de junio de 2012

justkillyourselfalready

This constant compromise between thinking and breathing...

En este preciso instante, me siento un poco rara. Como si me fuera a enfermar, pero sé que no es mi cuerpo el que está enfermo, sino mi cabeza.

Estos días no he hecho más que llorar por distintos motivos, pero sobre todo el estrés. Estoy empezando a sentir que todos quieren más de lo que puedo ofrecer, en distintos ámbitos de la vida, y me hace sentir insegura respecto a mí misma, que muchas veces ando buscando una perfección que (en momentos de luminosidad en mi cabeza) me doy cuenta de que no existe.

Me he llegado incluso a preguntar si no sería lo más correcto congelar el semestre... es tanto el estrés que no puedo dormir del todo bien, mis ojeras llegan hasta el suelo y no estoy tan animada como debería. Todo esto me da una tristeza enorme, porque me hace pensar que soy tan débil pero tan débil que por mi cabeza pasó una decisión así de ¿cobarde? No es algo que pensaría en condiciones normales.

Mi otra opción sería ir a un psicólogo. Creo que lo que busco es que alguien me mienta diciendo que todo estará bien, o alguien en quién pueda desahogarme y decir "A veces, no confío ni siquiera en mí misma". Total, ya sé la opinión de los psicólogos sobre mí, no necesito más información al respecto, pero quiero que alguien me ofrezca la mentira de que pronto no sentiré tanta presión.

O quizás, simplemente, no andaría pensando en que debo recurrir a un especialista en mentiras, sino que son otras personas las que deberían ofrecerme consuelo pero, como no están... Estoy jodida y fin ♥

Listening to:  椎名林檎 - 本能 (Shiina Ringo - Instinct).

lunes, 26 de diciembre de 2011

Why so kiut, Twilight Sparkle?

Día después de Navidad. En la USACH, todos mis compañeros estaban saludandose y abrazándose. Por mi parte, hice lo mismo, especialmente con mi grupo de amigos (a pesar de que ya nos habíamos dado saludos previos de Navidad por cuestión del amigo secreto que organizamos la semana pasada).

¡Pero! ¡Pero, pero, pero! Una de mis compañeras (Daniela) me sorprendió gratamente >: Ella no lo había mencionado mucho, pero sabe modelar con cerámica y a cada uno de sus cercanos nos hizo un pequeño recuerdo y, Dios, amé el mío ;////;

Contemplen a mi nueva y pequeña Twilight Sparkle~



 

Seriously, why so kiut? Obviamente agradecí el regalo y todo, lo único malo es que no sé en qué ocuparlo: si lo quiero como llavero, ponermelo como collar o qué. Lo único que sé es que dolerá mucho si se llegase a romper o algo así *sob*

En otras noticias, hace cinco minutos que le saqué una foto al cielo. Hacía mucho no lo veía tan rosado. Siento que soy yo, y mi tristeza está reflejada en él, en los matices, en cómo se mezcla la alegría y la tristeza...


Listening to: Ryu☆ – Second Heaven.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Mis ambiciones son vulgares (sueño perturbador)

Hoy tuve un sueño extraño. No fue del todo agradable, pero fue quizás revelador. Al recordarlo, el mismo me hace sentir incómoda... 

Me miraba en un espejo y me reía de mí misma en forma cuasi-diabólica: de mí, de mis esperanzas, de mis sueños, de que no lograré ser nadie. De que, en el fondo, me transformaré en todo lo que no quiero ser y no en lo que anhelo ser. El espejo me decía A diferencia tuya, mis ambiciones no son sino el contrapeso de tu inercia. Fue lo primero que me vino a la mente apenas me desperté. ¿Estoy inerte? ¿Siempre fui inerte? ¿Y mis ambiciones dónde están? ¿Y por qué siento que todo se hizo trizas?

Y alguien nos miraba. Yo estaba segura que alguien nos miraba, me sentía observada. Sentía que alguien se reía a mi espalda, no era el espejo esta vez. Y caigo, y estoy enferma. No puedo avanzar porque estoy atada a mí misma, a la risa de hombre que escucho detrás, a la risa que tanto me duele porque sé que se ríe de que soy inservible, de que soy una muñeca rota. Yo sólo quería hacerlos feliz: a la yo en el espejo, a quién se ríe. 

No puedo romper lo que me ató. Como no me quiero mover, me lleno de veneno. Vomito las palabras, me como las palabras. Las devuelvo amargamente, con remordimiento. Vomito una y otra vez palabras. Veo que vomito odio, amargura, poca autoestima. Perfecto, una recapitulación. Y soledad. Quedo en la oscuridad.

Y despierto. Y me digo a mi misma que hoy me cortaré el pelo, porque eso me purifica. O, al menos, quiero pretender que eso me limpiará y me hará sentir mejor, pero no sé si lo logra... 

Listening to: EGO-WRAPPIN' Byrd.

sábado, 26 de noviembre de 2011

Do you have the answer?

Entonces, ¿sólo te rendirás y ya?

Creí que podías más que esto... 

Edit: Sí, te rendiste... pero te doy las gracias por todo.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Soliloquio

No me he sentido muy bien estos días. Creo que ya estoy empezando a sentir el fin de año y esa chispa característica mía se va apagando poco a poco.

El lunes empecé la universidad. Ya es el tercer día y, por algún motivo X, siento que estoy reventada. No he dormido muy bien, me pongo algo ansiosa por las noches más que nada. Supongo que la próxima semana se me quitará, me conozco.

Hoy falté a mi primera clase en toda mi vida y no hablo sólo universitaria, sino que en general. No me arrepiento de haber faltado a la clase que falté (de todas formas, mi orgullo está bastante herido con esa materia: Redacción y Composición en Castellano, versión 2). Lo único que creo que podría alegrarme es tomar un electivo lindo, quizás algún deporte o sino Alemán o Francés (quería ruso, pero tenía tope de horarios). Lo malo de tomar un electivo es que, quizás, me tome mucho tiempo y si esta semana ya me siento mal, en tres sé que estallaré.

BTW, es triste cuando sientes que le dedicas/inviertes tiempo a alguien y que ese alguien no te lo recompensa de la misma forma, sino que sientes que lo hace por obligación. Y quisiera simplemente confiar en que pienso esto porque soy muy buena para pensar cosas que no son y no porque la triste realidad es esa...

viernes, 7 de octubre de 2011

Le puto dinero

 Le puto dinero. Supongo que yo era más feliz cuando no lo conocía y no tenía noción de para qué me podía servir. O cuando creía que era muy fácil obtenerlo, o cuando mis padres simplemente me daban una moneda de 100 pesos. Con eso yo me daba por sentada y me compraba unos 10 dulces, cosa que para mí era mucho.

Ahora, por lo que más sufro es por el: porque no lo tengo, porque quisiera muchas cosas y no las puedo comprar; porque, de repente, por su culpa, a veces tenemos que comer lo mismo una y otra vez.

Cuando uno es pequeño, no creo que uno sea consciente de su pobreza, más bien, lo ve como algo normal. No así ahora, que siento que necesito/quiero muchas cosas y sólo me tengo que conformar con decirme a mí misma "ya llegará el día donde tenga mucha plata y pueda comprar hartas cosas"...

Listening to: 元ちとせ – TRUE COLORS [Hajime Chitose - TRUE COLORS]

lunes, 8 de agosto de 2011

Del por qué no hay que pedirle deseos a la Vía Láctea

Alguna vez, vi la que creí que sería la estrella más brillante del Universo. Me dejaba encandilada y cada noche la admiraba. Nunca pretendí aprisionarla, pues sé que cuando uno aprisiona las cosas, aquellas pueden volverse en tu contra, así que la dejé libre.

Sin embargo, no quiso. Era feliz en ser la única estrella que estuviese frente a mi ventana todas las noches, siempre vigilante, expectante de lo que yo pudiese hacer. Cada noche, la estrella se acercaba más a mi ventana, hasta que llegó a mi lado. Así que pedí un deseo a la Vía Láctea, pidiendo que la estrella cambiáse su órbita, pues su calor era mucho para un cuerpo normal (y humano) como el mío. Pero el problema es que mi deseo no se concedió...

Ahora, lo único que hago, es cerrar la cortina y no quiero mirar nunca más al cielo. El calor de una estrella me incendió el alma y, sobre todo, el cuerpo, dejando daños en mí y en mi cosmovisión de las cosas. 

Más que nada, quiero borrar el fulgor de la estrella de mi mente... aún cuando sé que eso no cambiará nada de lo que ocurrió.