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sábado, 5 de octubre de 2013

Mala enseñanza

No te enseñan cómo amar a alguien. 
No te enseñan cómo ser famoso. 
No te enseñan cómo ser rico ni cómo ser pobre. 
No te enseñan cómo abandonar a alguien que amas. 
No te enseñan cómo averiguar qué piensa otra persona. 
No te enseñan qué decirle a alguien que se muere. 
No te enseñan nada que valga la pena.

Y, sin embargo, sigue siendo entretenido aprender más y más de las personas.

Listening to: Theatre of Tragedy – Image.

domingo, 9 de junio de 2013

Nightmares and constraints

¿Han estado en alguna pesadilla? La respuesta es obvia (un sí, lógicamente). Una pesadilla donde despiertas sudoroso y con la cara desencajada, donde te das cuenta de que no hay de qué temer: estás solo en tu cama, sin ningún peligro alrededor más que tus demonios imaginarios. Sólo basta con encender la luz, quedarse quieto un momento y relajarse. Todo va a pasar.  

Pero ¿es siempre así? ¿siempre despertamos de las pesadillas? No. Sé que no. Doy fe de que no.

El soñar puede volverse horrible cuando te das cuenta de tus pesadillas, cuando estás consciente de ello. No es lo mismo dormir y no recordar los sueños a vivirlos, a sentirlos en tu piel. No es lo mismo soñar con el circo de los payasos diabólicos del espacio (¿a alguien realmente le asustó esa película?) a soñar con cosas que eran lindas, pero sabes perdidas... y eso es una verdadera pesadilla.

Están esas pesadillas que son pesadillas como tales: cosas que asustan, tu némesis persiguiéndote. Cosas que te pueden dañar. Manías, pecados, fobias. Despertares angustiantes y frío en la espalda.

Y están esas otras pesadillas que no son pesadillas: tiempos mejores, tiempos que no volverán por más que supliques a todas las Moiras que deshagan el tejido prehecho y fabriquen uno nuevo. 

Si lo pienso bien... no sé bien cómo explicar eso. Lo de los tiempos mejores. ¿Todo tiempo anterior fue mejor? No, quizás no. Pero surge una especie de añoranza. En mi caso, sé que los tiempos anteriores eran mejores. Cuando las cosas van bien, hay una tranquilidad en tu corazón que te indica que así es, y no un sentimiento de que, en cualquier momento, tu cabeza va a estallar.

¿Sobre pesadillas, entonces? Todo es potencialmente pesadilla para mí. Todo, sea sueño hermoso o no. Pesadilla porque da miedo, pesadilla porque añoro el tiempo pasado. ¿Y la conclusión? La vida es una pesadilla... no volverá a ser como antes.

Listening to: LIV MOON – The Show must go on.     

martes, 21 de mayo de 2013

Ubiquitous

No eres de aquí, ni de ahora. Y, sin embargo, ¿cómo podrías saberlo? Si eres tan metamorfa. Estabas aburrida y por eso te construíste. ¿Valió la pena? Claro que no, si al final ya perdiste el rumbo, el horizonte. Quieres ser ubicua, y sólo terminas siendo una loca perenne.

Pero, ¿es eso importante? ¿es relevante, es satisfactorio? Quisiste ser omnipresente y omnipotente en ti misma y te creaste. Creaste tu interior y luego tu exterior, pero te aburriste.

Y, al octavo día, creaste un nuevo universo. Hasta que te aburras una vez más y volverás a empezar. 

¿Algún día pararás?

martes, 30 de abril de 2013

葬世に我を忘れる [I forget myself in the burial world]

El verbo es 我を忘れる. El verbo es olvidarse de uno mismo. La palabra es Ware, el yo arcaico. La palabra es desconocida y, sin embargo, ¿cuántas veces la has visto ya? ¿cuántas veces la has vivido en carne propia?.

Al final no sé qué hice. No sé si me estoy olvidando o ya me olvidé de mí. No sé si el verbo se siente, se aplica o de un estado pasé a otro. Mi mente se oxida y al final olvido las cosas, así soy yo.

Los escenarios no cambian, se quedan estáticos. Los que cambian son las personas. Y, sin embargo, yo no sé qué pasa conmigo. Quiero auto-destruirme tanto, tanto, (...), tanto que ya no quede ningún vestigio de mí, que llegue al punto de no reconocerme y así poder renacer como un fénix.

Pero ya me destruí. Tenía claro que eso iba a pasar. Y, estando en cenizas, no entiendo por qué ahora mismo ya no puedo salir de ahí, no puedo seguir. Por qué no puedo levantarme y por qué sólo miro como todo se rompe a mi alrededor sin poder hacer nada (o, más bien dicho, estando estática: sin querer hacer nada).

Mientras soy asesinada por una mano, me olvido de mí misma una y otra vez en un mundo quemándose. Incluso ahora, el mundo se tiene que destruir. Es lo adecuado, es lo que tenía que pasar.

Y ahora, ¿qué...? Nada, si realmente no puedo ni pensar bien...

Listening to: GalapagosS – 葬世 (Burial World)

sábado, 30 de marzo de 2013

Lost in the Mist

Frío. El día está helado y afuera de la casa, acá en el campo, hay una niebla espesa que no te deja ver nada. Sé que es de día por la luminosidad, pero si no fuera por eso, sería algo perdido, atemporal.

No hay nada mejor que hacer. Las actividades "campestres" no son lo mío y la gente que está acá lo sabe, sin embargo, intentan que no me sienta inútil (¡já!) por lo mismo, por ser tan citadina que no entiendo la lógica que rige en un lugar donde las máquinas no dominan.

Salí un rato, pensando que eso me relajaría. No encontré nada más que niebla espesa. Podía ver mis pies, pero a los tres pasos no sabía dónde estaba. Me giraba para ver si había algún indicativo y nada. Estaba perdida. Cuarenta minutos perdida...

Cuando pude volver a casa, después de dar un par de vueltas en círculos, me apegué a la estufa de leña, como una lagartija buscando el calor. Mí tía apareció con chocolate caliente (el cuál apenas probé por el asco que me dio el aroma), mencionó que estaban preocupados, que estaban a punto de salir a buscarme. Nadie se había dado cuenta de que salí sino hasta que notaron mi no-presencia. Expliqué que no supe bien cómo volví a casa, porque me perdí (y un comentario gracioso sobre el cómo siempre me pierdo pues no sé ubicarme cardinalmente. No sé sobre este/oeste, norte/sur, ni nada parecido). Ellos habían creído que salí a buscar moras pero luego se fijaron de que no llevé mi canasto. No, no fue así, sin embargo, me encontré con las frutillas. Deben ser las últimas que quedan, pues la temporada ya está acabando y estaban casi podridas.

Estar perdida en la niebla me hizo pensar muchas cosas y, de repente, tenía que dejar de caminar pues estaba ocupada conmigo misma. Era como... una recreación de mi mente. Sobre el cómo estar ahora mismo en mi mente.

Desde hace años me jacto de que no poseo la oratoria necesaria para expresarme, pero sé escribir (y creo que lo hago bien). Desde hace años me jacto de que no suelo saber mucho del mundo exterior, pero el mundo interior (mi mente) para mí es muy claro; siempre tengo (o tenía) claro lo que siento. 

Y estar perdida me hizo pensar, ¿qué de cierto tiene eso? Estoy confundida. Estoy perdida, tanto mi cuerpo como mi mente. No sé en qué posición me encuentro. ¿Quiero seguir o quiero quedarme parada entre la niebla? ¿Va a brillar el sol para que me dé cuenta dónde estoy parada?

La niebla no es un estado climático, ahora está dentro de mí. Como si al respirar, me la hubiese comido. Se huele el frío, sabe a moho. Sabe a algo que empapa todo, que envuelve todo. Todo se deshace alrededor y ya no queda noción de nada.

Si todos se dan cuenta de que estoy perdida, ¿por qué no pueden venir a buscarme? ¿es porque tienen la esperanza de que yo misma encuentre mi camino?

Sólo ahora me doy cuenta de lo incómodo que es para los otros que yo esté perdida... y lo incómodo que es sentirme perdida en mi propio cuerpo.

Listening to: 新宿ゲバルト – シグナス (Shinjuku Gewalt – Cygnus).



martes, 26 de marzo de 2013

A weird situation

Hace semanas que quería contactarle y fue complicado. Busqué por internet y otros métodos, nada funcionó. Los datos que precisaba no los encontré (¿acaso habré perdido mis habilidades stalker o es que lo que quería estaba realmente oculto?). Hasta que, por casualidad, encontré su tarjeta entre mis cosas. Una tarjeta que hace años perdí y se presentó cuando ya dejé de buscar.

Con manos temblorosas redacté algo. Sabía que no estaba del todo correcto y, cuando lo leí, pude encontrar muchos errores: algo inconexo, un error gramatical, algo disonante. Cambié todo. Lo borré todo. Repetí todo. Así unas tres veces. ¿Cuándo iba a estar perfecto? ¿Puse muchos detalles, puse muy pocos detalles? Pulsé el botón "Enviar" y le dí una honda calada al cigarro mentolado de mala calidad que tenía en la mano derecha. Solté de mi boca, de mis pulmones, el contenido. Una ola se arremolinó sobre mi cabeza, formando figuras redondas. Dí un sorbo a mi té y apagué el cigarro. 

A las horas, recibí la respuesta y me eché a temblar. Si tanto lo deseaba, ¿por qué me daba miedo esa respuesta? (Eso es fácil: siempre tiendo al auto-boicot. Muy pocas veces me siento merecedora de algo así que mi tendencia es arruinar mis chances...).

"Llámame a este número..."

Primer intento. El teléfono suena y me arrepiento de mi decisión, colgando a la segunda timbrada. No tengo el coraje de seguir. Lo pienso detenidamente y presupongo que no hay camino fácil para nadie. Segundo intento, fallido. El buzón de voz me anuncia que apagó el teléfono. Espero un par de horas más. Tercer intento. Era la misma voz que recuerdo de hace años atrás. Saluda con naturalidad y yo no puedo.

"Te escuchas nerviosa". Me río en forma nerviosa y lo niego aunque sé que es verdad. 
"Suenas angustiada". "Sí, un poco", respondo, intentando disimular.
"Ya me acordé de quién eres". Silencio. "¿Con detalles?". "Sí".

Mi mirada se pierde en el cuadro de flores de la sala, intentando reconocer algo en los pistilos falsamente pintados y pensando que hay varios detalles que me gustaría arreglar en ese cuadro, intentando desconectarme de la conversación.

Me incomoda que la otra persona no se incomode como yo (sí, el que el otro no se incomode me pone incómoda a mí, algo que no pasaba de antaño).

¿Sabes? Me gustaría haberte contactado en una mejor situación, pero no se puede...

Escucho como él se ríe ligeramente y menciona lo buena chica que soy, pero que qué se le va a hacer. Me disculpo por buscarlo sólo para cuando ya lo veo todo perdido. Presiento que él sonrió de medio lado. Se limitó a decir que los dos salimos ganando: él se queda con la consciencia limpia de que podrá ayudarme y yo me purgaré por todos mis pecados. Que ambos salimos ganando. Río tristemente y respondo "no, yo ya no puedo ganar...".

Una situación extraña porque, antes, no hubiese aceptado la derrota pero así es como es: Valentina ya no puede ganar. Sin embargo, aún puede torcerle la mano al destino. O, al menos, lo intentará...

Listening to: Lacrimosa – The Turning Point.

jueves, 21 de febrero de 2013

Melody call

En algunos países, como por ejemplo Japón, en vez del típico tono de llamado, existe la melody call: una canción que suena de manera intermitente hasta que el interlocutor responde a tu llamado.

Esta mañana me pregunté por esas canciones que suenan sin interrupción y que están ligadas al ser amado. Esas canciones que, de alguna u otra forma, te recuerdan a esa persona. Las escuchas en la radio, en la calle, en tu mente... y en esa melody call.

Hasta que un día dejas de oírla. Porque ya no puedes. Porque ya no tienes a quién llamar. Porque ya no responderá el teléfono ni te saludará. Y ya no suena dentro tuyo, porque no quieres recordar. 

De seguro volverás a escuchar la canción en la calle, en la radio. De repente la tararearás. Y los pensamientos volverán a tu mente: "Antes, escuchaba esta canción siempre y sonreía. ¿Cómo estará esa persona ahora?".

Cada vez que esperabas. Cuando te acostabas. La canción que sonaba cuando llamabas. Al final, podías escuchar la canción una y otra vez sonando, pero no van a agarrar el teléfono. No habrá una voz al otro lado de la línea.

El tiempo ha pasado. Si volviera a ese día, ¿hubiese dicho algo distinto o me hubiese comportado de otra manera? 

Y, wow. Cierto que ya todo terminó.

Pensando así, no es como un "me gustaba y mucho" sino un "incluso ahora, él me gusta mucho, demasiado, y quiero que esté bien".

... Y con eso en mente, escribo estas palabras.

El cielo es algo que todos tenemos en común, como el sol, la luna, las estrellas. Pero el cielo es distinto. Es vasto, ilimitado. Contiene emociones, porque sonríe y llora como nosotros.

A pesar del tiempo y la edad, el cielo nos mantiene a todos conectados. 

Un sonido que, sin querer, captaron mis oídos. Una trompeta. We haven't met but I'm the one hoping to get inside your loneliness... Memorias. Risas. Abrazos. Los recuerdos que, de alguna u otra manera, nos conectan y nos seguirán conectando. Melody call.

Listening to: AYABIE  彼方、繋がる空へ  (To the sky that connects to you, in the distance).

martes, 31 de julio de 2012

The only escape is sleep

Anoche me quedé tirada en el suelo, una vez más, mirando el techo. Usualmente no veo nada especial, ni siquiera arañas pero acostumbro a tirarme ahí, es como una analogía de lo que pasará cuando ya no respire: estaré tirada en un lugar vacío, helado. Es hasta cierto punto reconfortante el cómo uno sabe cómo terminarán las cosas. ¿Es como spoilearse la vida? Suena hasta gracioso.

Mi madre veía una teleserie (no sé cuál pues estaba concentrada en la mota de polvo posada en el techo). Alguien dijo "Sonríe, aunque sea una mentira". También fue gracioso. Es como intentar crear una falsa emoción bajo un cielo gris cubierto de nubes. Cuando las nubes desaparezcan, ¿qué quedará? Al fin y al cabo, el pasado siempre está pasado. No puedes fingir una emoción, es como negar un vacío monocromático, como negar que ese cielo está cubierto de nubes. Es solo niebla y piezas rotas de un puzzle sin resolver. Un lugar al que no se puede volver. 

Luego, la mitad de una pastilla. Un largo y profundo, muy profundo sueño. Pero es un sueño sin colores, sin descanso, sin imágenes. La nada misma. Es sólo cerrar los ojos y descansar (porque no descanso). Lamentablemente, de nuevo estoy despierta.

Ahora, la niebla es demasiado espesa, demasiado fría. Cargada de la falta de emociones que caracterizan solo a unos pocos, a esa gente especial que ya no quiere nada con la vida, que son simplemente misántropos. Es mejor que no vuelvan a llamar mi nombre, ya no existo: me he unido, sin darme cuenta, a esas personas que menciono. Total, si no hay sueños, no hay identidad.

Y ahora... recuerdo lo que me dijo un profesor de Lenguaje y Comunicación: En una tragedia, necesariamente hay muerte.

lunes, 30 de julio de 2012

Today I woke up with no intentions to exist

Lately, I do this a lot...

Oh, mi pequeño blog. Hace mucho que lo tenía botado y me da una tristeza infinita de sólo pensar que lo toco cuando estoy necesitada. Es una lástima. Mancho sus páginas, sus entradas, con la ausencia de mis emociones y con mis problemas. ¿Acaso no puedo contar cosas interesantes, entretenidas?


Hablando de cosas interesantes y entretenidas, hace un tiempo compré una pequeña llave de oro y la envié fuera de Chile. Me pregunto si a quién le llegó la tendrá presente en su memoria pues hoy mi madre me comentó que me llamaron esta mañana mientras yo dormía para avisar que había llegado la cerradura combinada a esa llave, pero en aros, no en un broche o un dije como esperaba. Oh, la ironía. Me río con tristeza mientras lo escribo pues, sea en el motivo que sea, ya no la necesito. O puede que no la necesite, realmente no lo sé porque ni yo misma lo entiendo. Supongo que... igual los compraré cuando lleguen de la manera que espero. 

En fin, no creo que pueda ordenar mis pensamientos en este instante así que no me esforzaré mucho en ello. ¿No creen que es lindo cuando uno tiene un revoltijo mental? Cuando escribes, todo sale vomitado o simplemente no sacas nada de verdad de tu cabeza como pretendes. Eso es lo que me ocurre a mí ahora.

Y ahora, un pequeño algo (quería hacer un haiku pero no me resulta) para que se regocijen en mi... en mi... en el arte frustrado que sale cuando yo también lo estoy. 

Las lágrimas y la sangre que provocaban las rosas se mezclaban
en sus pequeños puños.  
Todo estaba siendo apartado.

Agarraba puñados de tierra
que se quedaban en la tierra.

Dijo un nombre... que ya nunca le iba a ser contestado.

sábado, 2 de junio de 2012

justkillyourselfalready

This constant compromise between thinking and breathing...

En este preciso instante, me siento un poco rara. Como si me fuera a enfermar, pero sé que no es mi cuerpo el que está enfermo, sino mi cabeza.

Estos días no he hecho más que llorar por distintos motivos, pero sobre todo el estrés. Estoy empezando a sentir que todos quieren más de lo que puedo ofrecer, en distintos ámbitos de la vida, y me hace sentir insegura respecto a mí misma, que muchas veces ando buscando una perfección que (en momentos de luminosidad en mi cabeza) me doy cuenta de que no existe.

Me he llegado incluso a preguntar si no sería lo más correcto congelar el semestre... es tanto el estrés que no puedo dormir del todo bien, mis ojeras llegan hasta el suelo y no estoy tan animada como debería. Todo esto me da una tristeza enorme, porque me hace pensar que soy tan débil pero tan débil que por mi cabeza pasó una decisión así de ¿cobarde? No es algo que pensaría en condiciones normales.

Mi otra opción sería ir a un psicólogo. Creo que lo que busco es que alguien me mienta diciendo que todo estará bien, o alguien en quién pueda desahogarme y decir "A veces, no confío ni siquiera en mí misma". Total, ya sé la opinión de los psicólogos sobre mí, no necesito más información al respecto, pero quiero que alguien me ofrezca la mentira de que pronto no sentiré tanta presión.

O quizás, simplemente, no andaría pensando en que debo recurrir a un especialista en mentiras, sino que son otras personas las que deberían ofrecerme consuelo pero, como no están... Estoy jodida y fin ♥

Listening to:  椎名林檎 - 本能 (Shiina Ringo - Instinct).

miércoles, 7 de marzo de 2012

Schadenfreude

Schadenfreude. Palabra de origen alemán sin una traducción exacta en español. Yo la defino un poco como el sadismo y la acción de regocijarse con el sufrimiento de otros.

Todos hemos sentido un especial Schadenfreude alguna vez no se hagan los tontos.

El otro día, por ejemplo, estaba con (mi) alguien y otra persona que ha estado diciendo cosas horribles de él y mías, algunas sin muchos precedentes (típico caso de "hablo mal porque me viene en gana"). Esta persona estaba molesta por cierta situación que había ocurrido (no quiero ahondar mucho, puesto que no vale la pena ventilar ciertos problemas). Ese día, la persona se molestó por algunas cosas que habían pasado y se marchó hastiada. Por mi parte, aunque suene fatal, sentí un gran Schadenfreude.

¿Otra situación? Estos días había tenido problemas con ciertos amigos, que se atrevieron a ocuparme de excusa para algo donde yo no tenía nada que ver. Ocurrieron ciertos malentendidos (que provocaron gran molestia en mí, valga decir) y, finalmente, muchas cosas se han resuelto y ellos están quedando como los malos de la película. Como estoy molesta con ellos, Schadenfreude de nuevo (si no estuviese molesta, conociéndome, simplemente me sentiría mal e intentaría consolarlos... pero hoy no).

Y podría seguir relatando cosas de dicha índole, en las que se repite la exquisita y placida sensación.

Digo, la envidia es horrible, que sensación más fea, ¡no se la deseo a nadie!, pero el Schadenfreude... el Schadenfreude… ¡Que palabra más esplendida! ¡Que placeres tan hermosos, misteriosos y sublimes produce! 

Lo curioso es lo siguiente: no soy de las que odian, a mí me cuesta mucho hacerlo, puesto que odio más a las actitudes que a las personas. Pero hay veces donde no puedo separar uno de otro, así que el Schadenfreude es mi única venganza posible: una venganza donde yo no muevo ningún dedo, pero el ver que el otro está abajo me regocija.

Ah, de lo que se pierde la gente de buen corazón...

Listening to: té - Also love and faith keep up with a daily small deed.

domingo, 4 de diciembre de 2011

Ich bin der brennende Komet

Kein fremdes Herz hab' ich mehr berührt
Kein fremdes Lächeln hab' ich mir erhofft
Und zuletzt bleibt nur die Frage:
Neubeginn?

[Ningún otro corazón me puede tocar
Ninguna sonrisa es la que me toca esperar
Y al final, sólo me queda la pregunta:
¿Debería comenzar de nuevo?] 

Listening to: Lacrimosa - Ich bin der brennende Komet [Lacrimosa - Yo soy el cometa ardiente]

sábado, 26 de noviembre de 2011

Do you have the answer?

Entonces, ¿sólo te rendirás y ya?

Creí que podías más que esto... 

Edit: Sí, te rendiste... pero te doy las gracias por todo.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Soliloquio

No me he sentido muy bien estos días. Creo que ya estoy empezando a sentir el fin de año y esa chispa característica mía se va apagando poco a poco.

El lunes empecé la universidad. Ya es el tercer día y, por algún motivo X, siento que estoy reventada. No he dormido muy bien, me pongo algo ansiosa por las noches más que nada. Supongo que la próxima semana se me quitará, me conozco.

Hoy falté a mi primera clase en toda mi vida y no hablo sólo universitaria, sino que en general. No me arrepiento de haber faltado a la clase que falté (de todas formas, mi orgullo está bastante herido con esa materia: Redacción y Composición en Castellano, versión 2). Lo único que creo que podría alegrarme es tomar un electivo lindo, quizás algún deporte o sino Alemán o Francés (quería ruso, pero tenía tope de horarios). Lo malo de tomar un electivo es que, quizás, me tome mucho tiempo y si esta semana ya me siento mal, en tres sé que estallaré.

BTW, es triste cuando sientes que le dedicas/inviertes tiempo a alguien y que ese alguien no te lo recompensa de la misma forma, sino que sientes que lo hace por obligación. Y quisiera simplemente confiar en que pienso esto porque soy muy buena para pensar cosas que no son y no porque la triste realidad es esa...

viernes, 7 de octubre de 2011

Le puto dinero

 Le puto dinero. Supongo que yo era más feliz cuando no lo conocía y no tenía noción de para qué me podía servir. O cuando creía que era muy fácil obtenerlo, o cuando mis padres simplemente me daban una moneda de 100 pesos. Con eso yo me daba por sentada y me compraba unos 10 dulces, cosa que para mí era mucho.

Ahora, por lo que más sufro es por el: porque no lo tengo, porque quisiera muchas cosas y no las puedo comprar; porque, de repente, por su culpa, a veces tenemos que comer lo mismo una y otra vez.

Cuando uno es pequeño, no creo que uno sea consciente de su pobreza, más bien, lo ve como algo normal. No así ahora, que siento que necesito/quiero muchas cosas y sólo me tengo que conformar con decirme a mí misma "ya llegará el día donde tenga mucha plata y pueda comprar hartas cosas"...

Listening to: 元ちとせ – TRUE COLORS [Hajime Chitose - TRUE COLORS]